Hoy en día es común encontrar en los empaques frases como “alto en fibra”, “sin conservadores”, “natural”, “fortificado con vitaminas” o “ayuda a fortalecer tus defensas”. Estas declaraciones buscan llamar la atención del consumidor y diferenciar un producto de otros similares.

Sin embargo, no todas estas afirmaciones significan que el alimento sea más saludable o de mejor calidad. En algunos casos pueden exagerar beneficios, inducir a confusión o resaltar características que son comunes en toda una categoría de productos. Por ello, la legislación mexicana y la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) regulan el uso de estas declaraciones para proteger al consumidor.
¿Qué son las declaraciones de propiedades en los alimentos?
Las declaraciones de propiedades son textos, imágenes, símbolos o representaciones presentes en el etiquetado de alimentos y bebidas preenvasadas. Su función es afirmar, sugerir o implicar que un producto posee características especiales relacionadas con su origen, composición, elaboración, naturaleza o contenido nutrimental.
Su principal objetivo es comunicar información relevante que ayude al consumidor a conocer las características del producto y compararlo con otros similares. Sin embargo estas declaraciones también forman parte de las estrategias de marketing por lo que deben ser veraces, comprobables y no inducir al error.
En México, las declaraciones de propiedades están reguladas por la NOM-051-SCFI/SSA1-2010, que establece los requisitos para su uso en el etiquetado. La norma prohíbe declaraciones falsas, ambiguas o exageradas, así como aquellas que atribuyan al alimento propiedades para prevenir, tratar o curar enfermedades.
Estas declaraciones influyen en la percepción y las decisiones de compra de los consumidores. Por ello, es importante interpretarlas correctamente y complementarlas con la información nutrimental y la lista de ingredientes, para realizar elecciones de consumo mejor fundamentadas.
Tipos de declaraciones permitidas
Declaraciones de calidad
Las declaraciones de calidad son expresiones utilizadas en el etiquetado para destacar alguna característica del producto, como su origen, método de elaboración o nivel de calidad. La NOM-051-SCFI/SSA1-2010 establece que estas designaciones deben ser claras, fácilmente comprensibles y no inducir a error o engaño al consumidor. Términos como “premium”, “artesanal”, “casero”, “gourmet” o “natural” pueden suscitar dudas sobre la inocuidad de alimentos.
La PROFECO ha señalado que estas declaraciones influyen en la decisión de compra de muchos consumidores. Muchas personas las asocian con una mayor calidad o un mejor valor nutrimental. Sin embargo, estas percepciones no siempre están respaldadas por diferencias reales entre productos. Por ello, la PROFECO recomienda revisar la denominación del alimento, la lista de ingredientes y la información nutrimental antes de decidir la compra.
Declaraciones nutrimentales
Las declaraciones nutrimentales son mensajes que informan sobre el contenido de energía o de uno o más nutrimentos en un alimento preenvasado. Su propósito es comunicar características nutrimentales específicas de forma clara y verificable.

Algunos ejemplos son “fuente de calcio”, “alto en fibra”, “reducido en sodio”, “bajo en grasa”, “sin azúcares añadidos” y “alto en proteína”. Estas declaraciones ayudan al consumidor a comparar productos con base en su composición nutrimental.
En México, la NOM-051-SCFI/SSA1-2010 regula el uso de estas declaraciones en el etiquetado de alimentos y bebidas preenvasados. Además, la NOM-086-SSA1-1994 establece las especificaciones para alimentos con modificaciones en su composición nutrimental. Ambas normas señalan que estas declaraciones solo pueden utilizarse cuando el producto cumple con los criterios establecidos y no presenta sellos de advertencia o leyendas precautorias en el etiquetado. De esta manera, se busca garantizar información veraz y evitar que el consumidor sea inducido al error.
Declaraciones saludables
Las declaraciones saludables son mensajes que establecen una relación entre el consumo de un alimento o alguno de sus componentes con un beneficio para la salud. Estas declaraciones pueden referirse al valor energético, proteínas, hidratos de carbono, grasas, fibra dietética, sodio, vitaminas o minerales, siempre que existan valores nutrimentales de referencia y evidencia científica que las respalde.
La NOM-051-SCFI/SSA1-2010 permite estas declaraciones únicamente cuando el producto cumple con los criterios establecidos. Los alimentos que presentan sellos de advertencia o leyendas precautorias no pueden incluir declaraciones saludables relacionadas con el nutrimento que originó el sello.
La norma también prohíbe declaraciones potencialmente engañosas. Entre ellas se encuentran los comparativos o superlativos incompletos y las afirmaciones que carecen de sentido. Asimismo se prohíbe expresiones relacionadas con las prácticas correctas de higiene o comercio, como “genuino”, “salubre”, “sanitario”, “sano” o “saludable”, salvo cuando estén previstas en otras disposiciones jurídicas aplicables. Estas restricciones buscan evitar que el consumidor atribuya beneficios inexistentes al producto.
Declaraciones condicionales
Las declaraciones condicionales son aquellas que solo pueden utilizarse cuando un alimento o bebida no alcohólica cumple con condiciones especificadas por la normativa. Estas declaraciones hacen referencia a la forma en que se ha modificado el producto, ya sea por la eliminación, sustituto o adición de ciertos ingredientes o componentes, y deben estar claramente justificadas para no inducir al error al consumidor.

Algunos ejemplos de este tipo de declaraciones son “sin conservadores artificiales”, “sin colorantes sintéticos”, “sin gluten”, “sin lactosa”, “endulzado con edulcorantes no calóricos” o “con vitaminas añadidas”. Estas expresiones no solo describen el contenido, sino también una condición particular en la formulación del producto.
Cuando una declaración puede ser engañosa
Exageran propiedades
Las declaraciones pueden ser engañosas cuando atribuyen al producto beneficios superiores a los que realmente puede ofrecer. Esto ocurre cuando el etiquetado utiliza frases que sugieren efectos directos en la salud o en el organismo sin evidencia científica suficiente. O sin relación clara con su composición real.
En la Revista del Consumidor, la PROFECO ha señalado casos

- “Energía elevada”
- “Sabor inugualable”
- “Máxima nutrición”
- “Súper alimento”
- “Ingredientes seleccionados”
- “100% seleccionada”
- “Ingredientes de alta calidad”
- “Gourmet”
Utilizar palabras absolutas como “mejor”, “máximo”, “único”, “perfecto” o “insuperable”, que son difíciles o imposibles de demostrar. Hacer creer que el producto ofrece beneficios extraordinarios sin evidencia suficiente. Exagerar características que no representan una diferencia real frente a otros productos similares.
Destacan características que todos los productos poseen
Este tipo de declaraciones pueden ser engañosas cuando resaltan cualidades que son inherentes a todos los productos de una misma categoría. Aun que parecen ofrecer una ventaja adicional, en realidad no representan una diferencia real frente a otros alimentos similares.
En estudios de la Revista del Consumidor, la PROFECO ha analizado casos

- “Libre colesterol” (aceite vegetal)
- “Sin azúcar” (agua natural)
- “Libre de grasas trans” (sal)
- “Alto en proteína” (carne/cecina)
- “Sin colesterol” (azúcar/jugo)
- “Sin grasas trans” (aceite de canola)
- “Sin colesterol” (jugo 100% fruta)
- “Sin colesterol” (avena)
Este tipo de declaraciones puede confundir al consumidor al hacerle creer que el producto es más saludable o superior. Sin embargo, se trata de características comunes a todos los productos del mismo tipo.
Son confusas para el consumidor
Este tipo de declaraciones pueden considerarse confusas o carentes de sentido cuando utilizan términos ambiguos o poco precisos que no permiten al consumidor comprender claramente el beneficio real del producto. Suelen emplear expresiones atractivas o de carácter general, pero sin una definición técnica ni una base verificable en la información nutrimental o en estudios científicos. En muchos casos, estas frases no especifican condiciones de uso ni cantidades que respalden el supuesto efecto, lo que puede generar interpretaciones incorrectas sobre las propiedades del alimento.
En estudios de la PROFECO se han encontrando las siguientes declaraciones

- “Sabor que te enamora”
- “Hecho con pasión”
- “El sabor que conoces”
- “Libre tentación”
- “Garantía de sonrisas”
- “Hecho con amor”
- “Simple”
- “Real”
- “Hecho con devoción”
- “El fuego es tuyo”
- “Natural”
- “100% natural”
- “Casero”
- “Tradicional”
- “Artesanal”
- “Receta de la abuela”
Estas declaraciones pueden ser confusas cuando usan términos ambiguos o sin base verificable, generando interpretaciones incorrectas del producto. La NOM-051-SCFI/SSA1-2010 establece que el etiquetado no debe ser falso, equívoco ni engañoso, ni inducir a error sobre las propiedades del alimento. Por ello, la información debe ser clara, veraz y comprobable para proteger al consumidor y garantizar decisiones informadas.
Carecen de fundamento científico
Este tipo de declaraciones son engañosas cuando afirman beneficios para la salud sin contar con evidencia científica suficiente que los respalde. Generalmente utilizan términos atractivos que sugieren efectos en el organismo, pero no explican mecanismos comprobables. Presentan estudios que demuestren dichos beneficios en el contexto del consumo habitual del alimento.”
En distintos estudios de PROFECO se ha observado que marcas como cereales, yogures y jugos comerciales utilizan frases como:

- “Desintoxica el cuerpo”
- “Mejora la digestión”
- “Ayuda a perder peso”
- “Equilibra la salud intestinal”
- “Refuerza tus defensas”
En México, PROFECO ha identificado que muchas marcas utilizan frases como “desintoxica”, “quema grasa” o “cura de forma natural”, las cuales no cuentan con respaldo científico en alimentos comunes, lo que puede llevar al consumidor a creer en beneficios que no están comprobados.
Afirmaciones nutrimentales no comprobadas
Las afirmaciones nutricionales no comprobadas son declaraciones en productos alimenticios que sugieren propiedades nutricionales que no están suficientemente respaldadas por evidencia científica o por la regulación aplicable.
Los declaraciones de los productos donde PROFECO ha encontrado este problema con frecuencia lo presentan de la siguiente manera:

- “Alto en proteína” (cuando no coindice con análisis)
- “Más proteína”
- “Bajo en sodio” (cuando no es real)
- “Reducido en sodio”
- “Alto en proteína”
- “Fuente de energía” (cuando no corresponde a la tabla nutrimental)
Los productos analizados por la PROFECO han presentado, en algunos casos, declaraciones que no pueden comprobarse ni en la tabla de información nutrimental ni en los análisis de laboratorio. Por ello, es fundamental que el etiquetado refleje de manera precisa el contenido real del producto, con el fin de evitar este tipo de inconsistencias y posibles engaños al consumidor.
En conclusión, las declaraciones de propiedades en los alimentos cumplen una función importante al comunicar características del producto, sin embargo, también pueden convertirse en un elemento de confusión o engaño no están respaldadas por información verificable o evidencia científica suficiente. En México, la la NOM-051-SCFI/SSA1-2010 y la PROFECO establecen lineamientos claros para regular su uso, con el objetivo de garantizar que la información en el etiquetado sea veraz, clara y no induzca al error.

Los estudios y revisiones de la PROFECO han demostrado que, en diversos productos, existen declaraciones exageradas, ambiguas o incluso comunes a toda una categoría de alimentos, lo que puede generar una percepción incorrecta sobre sus beneficios o calidad. Asimismo, se han identificado el uso de afirmaciones nutrimentales o saludables que no siempre coindicen con los análisis de laboratorio o la información nutrimental declarada.
Por ello, es fundamental que el consumido interprete estas declaraciones con criterio, complementando la información del empaque con la tabla nutrimental y la lista de ingredientes. De esta manera, se fomenta una toma de decisiones más formada y se contribuye a evitar prácticas comerciales que puedan inducir a error.
